El Modelo Alzira, durante las dos décadas que ha estado funcionando, ha beneficiado a más de medio millón de personas, a través de un hospital, 14 centros de salud y 31 consultorios en 35 municipios.

Luego de su creación en 1999, se reafirmó su concesión en el año 2003 por una duración de quince años más. El contrato establecía que luego de cumplido el tiempo pautado, el mismo podría prorrogarse en periodos de cinco años si ambas partes estaban de acuerdo. Sin embargo, el Ejecutivo autonómico optó por desechar esta opción.

La compañía operadora, Ribera Salud y la Generalitat Valenciana mantienen una pugna pública acerca de cuál será el futuro tanto del hospital, como de las personas que en él reciben atención. Sin embargo, hay quienes ven la finalización del Modelo Alzira como el fin de la mercantilización del derecho a la atención sanitaria, el cual dio entrada a criterios como el beneficio económico y también sobredimensionó el ahorro de costes frente a criterios clínicos o asistenciales.